jueves, 11 de mayo de 2017

Figacitas




Esta es la quinta y última propuesta con la que participé en #eldiadelharina2017. Además, debo agradecer que, por la participación en esta locura harinosa de Fernando Sec y Tara Blanco, he sido premiado y agraciado por Harinas Sánchez Palencia con un lote de sus productos, que pronto recibiré en casa. Les mantendré informados.
Vamos a lo que nos ocupa hoy, ¿de acuerdo? Me sorprendió esta preparación  porque se trata de unos bollitos planos que o bien puedes abrir como un panecillo para rellenar, o bien darle un bocado sin más, porque tiene una miga esponjosa y sabrosa gracias al contenido en manteca que lleva en su preparación.

INGREDIENTES:

  • 500 gr de harina de fuerza
  • 10 gr de sal
  • 225 ml de agua
  • 65 gr de manteca de cerdo
  • 5 gr de levadura seca
  • Mantequilla derretida para pincelar


ELABORACIÓN:

Mete los ingredientes en el bol de la amasadora y comienza a mezclar hasta que la masa haga bola. Necesitarás unos 7-8 minutos a velocidad baja/media para conseguir una consistencia de plastilina blanda. Saca la masa del bol y déjala reposar 15-20 minutos.

Extiende la masa con un rodillo, haz un pliegue en forma de tríptico y vuelve a estirar. Repite el pliegue. Tapa y deja reposar otros 20 minutos con un paño húmedo.
Estira la masa hasta que consigas una plancha de aproximadamente 1 cm de grosor y forma piezas redondas con un cortapastas de unos 6 cm de diámetro. 
Coloca las Figacitas en una bandeja de horno, cubierta con papel vegetal, y píntalas con la mantequilla para deja levar durante una hora o hasta que casi doblen su tamaño.
Cada uno debe saber lo que tarda en calentar su horno para conectarlo en el momento adecuado. Así que calcula los tiempos para que tengas el horno a 220ºC cuando las piezas estén levadas y listas para su cocción.

Una vez listas las figacitas y con el horno a punto de caramelo, hornea a 220ºC durante 25 minutos o hasta que notes que las piezas han aumentado de volumen y empiezan a dorarse.


Si eres capaz de dejar que se enfríen, ábrelas y rellénalas de mantequilla o mermelada casera,como la que ves en la foto. Si te las vas comiendo durante días, mételas en una bolsa sellada o en el congelador. Con unos minutos de tostador o mini horno bastará para un desayuno de categoría.






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