jueves, 4 de mayo de 2017

Pan Beaucaire




Con esta receta también he participado en #eldiadelaharina2017 y, además, es la primera vez que preparo este tipo de panecillos “envueltos”. Fue todo un reto para mí. Se trata de una masa de alta hidratación que se estira y reboza en harina de maíz, resultando unas piezas con aspecto rústico y un característico orificio central que los hace diferentes. La receta la he tomado del organizador del evento, Fernando Sec, publicada en su blog Sabor en Cristal. ¡Gracias por tus aportaciones maestro!

Ingredientes para 8-10 panecillos:

  • 500 gr de harina de fuerza
  • 10 gr de sal
  • 4 gr de levadura seca
  • 350 gr de agua
  • Harina de maíz para espolvorear

ELABORACIÓN:
Vamos a mezclar los ingredientes en nuestro bol amasador, dejando la sal para el final. Trabajaremos la mezcla unos 7-8 minutos a velocidad baja y con el gancho, hasta obtener una masa lisa y fina. Retiramos el bol de la amasadora y tapamos con un paño para dejar en reposo durante una hora o hasta que casi haya doblado su volumen.

Pasado el primer tiempo de reposo, volcamos la masa en la tabla de trabajo enharinada y aplanamos un poco para poder formar un rectángulo con el rodillo. Una vez presentado el rectángulo de masa, lo pulverizamos con agua y espolvoreamos generosamente con harina de maíz.
Ahora formaremos una especie de tríptico con la masa: llevamos un extremo al centro, pincelamos con agua y volvemos a doblar, cerrando el tríptico y sellando, como si fuera una especie de empanada. Así evitaremos que la pieza se abra durante el segundo levado.
Sobre la mesa de trabajo espolvoreamos bien con harina de maíz y dejamos reposar la pieza, con la unión hacia abajo y durante una media hora, y tapamos con el paño.


Transcurrido el segundo reposo, vamos a poner a calentar nuestro horno a tope de calor, 270ºC en mi caso. Cortamos rodajas de unos 3-4 cm de grosor y disponemos en una bandeja de horno con el corte hacia arriba, abriendo la pieza en medio como si fuera una rosquilla. Como puedes ver en las fotos, no se aprecia un agujero, sino más  bien una muesca en la pieza. Es suficiente que el agujero tenga el grosor de un dedo meñique.
Metemos la bandeja en el horno y bajamos la temperatura a 220ºC, horneando unos 15-18 minutos o hasta que los panecillos estén dorados.

Estas piezas me parecen ideales para acompañar un almuerzo, o como aperitivo para untar algún buen pate o simplemente mantequilla. Una exquisitez al paladar y un aspecto original y elegante, ¿no crees?

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