jueves, 13 de abril de 2017

Torrijas de Semana Santa

Ya estamos de vuelta después de un corto pero intenso parón vacacional, así que  volvamos a la carga panarra. Los que me conocen sabe que no soy nada religioso, pero no está escrito que deba serlo para disfrutar unas buenas torrijas, ¿verdad? Generalmente este postre típico de la Semana Santa se hace para aprovechar barras de pan viejo y endurecido, pero yo le he dado una vuelta a la receta y he preparado un pan expresamente para ello. Si me sigues habitualmente en el blog, seguro que lo recuerdas: el pan de polenta. (link)

INGREDIENTES:

  • Una barra de pan de polenta
  • Huevo batido
  • Leche
  • Canela en rama
  • Piel de un limón
  • Azúcar blanco
  • Canela en polvo
  • Una copita de anís*
  • Aceite para freír (de girasol, a poder ser)

ELABORACIÓN
Si bien en aquella ocasión preparé una hogaza, ahora el formato será en barra, horneado en un molde de 25 cm de largo para que las rebanadas sean más uniformes. Como puedes ver en las fotos, yo opté también por este formato. Me pareció que ese pan de miga amarillenta, tierna, jugosa y dulzona encajaría muy bien en esta receta de aprovechamiento.


Una vez tengas el pan horneado un par de días antes, lo rebanas y dispón una sartén amplia con el aceite y una tira de piel de limón.
Infusiona la leche con la canela y el limón para emborrachar el pan. Apaña una bandeja amplia donde remojar las rebanadas de pan con la leche y el anís, otra para rebozarlas con el huevo batido y una última en la que pondrás una mezcla de azúcar y canela al gusto. Es importante tener todas las bandejas preparadas porque los pasos a seguir deben ser rápidos antes y después de freír.


Remoja el pan en la leche infusionada y fríe las torrijas en el aceite a fuego medio-alto hasta que se doren. No pongas más de dos o tres rebanadas para que las puedas manejar bien. Saca las rebanadas y pásalas por la bandeja de azúcar y canela para que queden bien rebozadas y de ahí a la bandeja de presentación.
Hay recetas en las que también se remojan, una vez fritas, en vino dulce pero a mí esa opción no me seduce tanto.
Una vez tibias o frías puedes acompañarlas de una buena miel aromatizada de naranja o azahar… aunque no seas creyente, te aseguro que subirás a los cielos.



*El anís es opcional. Si va a haber niños entre los comensales ten en cuenta que al freír la torrija, la mayor parte del alcohol se evaporará y no supondrá problema alguno. No obstante, no es un ingrediente obligatorio, y puedes sustituirlo por unas semillas de anís estrellado en la fase de infusionado de la leche.