pinea

martes, 22 de agosto de 2017

Carrot Cake

En mi afán de buscar opciones más saludables, reduciendo la cantidad de azúcares y harinas refinados, a veces me gusta hacer este tipo de cakes de verduras.
En este caso, me incliné por la zanahoria rallada, pero también puedes usar calabacín triturado o puré de calabaza asada. Fíjate que en los ingredientes no encontrarás mantequilla, nata o leche. Incluso he sustituido uno de los dos huevos de la receta original por un plátano. No creo que haya que decir que así evitamos materia grasa de más, aportando un extra de azúcares sanos, minerales y vitaminas por doquier…
Cuando lo pruebes, casi no notarás la ausencia de estos ingredientes de los que no me gusta abusar. Eso sí, es un dulce cargado de energía, así que las porciones deben ser más reducidas. Como colofón final, cúbrelo con una capa de chocolate de buena calidad, el capricho será absoluto.

INGREDIENTES:
125 gr de zanahoria rallada
80 gr de azúcar panela
80 gr de harina de espelta blanca
50 ml de aceite vegetal (oliva o girasol)
7 gr de levadura química
Un huevo
Un plátano maduro
50 ml de zumo de naranja o manzana
Cobertura de chocolate:
200 gr de chocolate negro 70%
15 ml de aceite de girasol

ELABORACIÓN:
Este pastel no es nada complicado de preparar ya que no necesitas montar claras o blanquear yemas con azúcar.
Pon el horno a calentar a 200ºC con calor a ambos lados y encamisa con aceite y harina tu molde para cakes. El mío es metálico de 25 cm de largo.
Por un lado dispón los ingredientes secos de tu pastel, la zanahoria, el azúcar, la harina y la levadura tamizadas, y viértelos en un bol.

Por otro lado mezcla el plátano triturado, el huevo ligeramente batido y el zumo de naranja o manzana, e intégralos en la mezcla anterior. Agrega el aceite y remueve hasta que resulte una mezcla homogénea y sin grumos de harina.
 
Vierte la mezcla en el molde que ya tienes preparado y mételo en el horno previamente precalentado. Cocina a 180-200ºC durante al menos 50-60 minutos. Ten en cuenta que siempre doy valores orientativos de temperatura y tiempo, ya que cada horno es un infierno diferente y funciona de manera distinta. Lo único que no deberías hacer es abrir el horno hasta que haya pasado al menos, 2/3 partes del tiempo total de cocción, que en este caso sería de unos 40 minutos.
Mientras se hornea el pastel, prepara la cobertura, derritiendo el chocolate al baño maría y agregando el aceite al final para aportar fluidez a la cobertura. Reserva en el baño maría para que no se endurezca.
Una vez transcurrido el tiempo indicado, pincha el pastel para comprobar el punto de cocción. Si aún está líquido por dentro y necesita más tiempo, cúbrelo con papel de aluminio para evitar que la superficie se queme.

Saca el pastel del horno y déjalo enfriar media hora. Desmolda en la bandeja de presentación y cubre con la ganache que tenías reservada.
Para mi presentación, dejé que el chocolate cubriera toda la superficie pero no los laterales al completo, dejando entrever así la textura densa pero tierna de este maravilloso cake. Una vez lo pruebes… será un incondicional en tus meriendas… ¡palabrita!