martes, 14 de febrero de 2017

Arroz con habas y costillas asadas


Hacía tiempo que no te proponía un arroz completo. Yo lo preparo de muchas formas, pero siempre con una buena base de sofrito y componiendo el resto con lo que tenga en la nevera en ese momento. Estos días, haciendo inventario del congelador, me topé con una costilla asada que había sobrado de alguna comida familiar y unas habas de la temporada anterior. Solo faltaba completarlo con un caldo de fondo y un buen sofrito, ¿quieres ver cómo quedó? Entra en mi cocina y déjate embriagar por estos olores tan ricos.


INGREDIENTES (para dos comensales)

  • 250 gr de arroz bomba
  • Media costilla de cerdo asada y troceada
  • Un buen puñado de habas frescas (en mi caso estaban congeladas)
  • 2/5 medidas de caldo o agua caliente*
  • Un trozo de pimiento rojo
  • Un trozo de pimiento verde
  • Una cebolla mediana
  • 2-3 dientes de ajo
  • Una zanahoria
  • Sal
  • Tomillo
  • Cúrcuma
  • Pimentón al gusto (en mi caso ahumado de La Vera)
  • Aceite de oliva


ELABORACIÓN:

En una cazuela baja, tipo paella, pon a calentar el aceite. Pica en brunnoisse (cuadritos pequeños) toda la verdura y rehógala en el aceite caliente hasta que poche. Mientras tanto, trocea la costilla en cuadros de bocado para agregarlo a la preparación y que suelte todo su sabor. Condimenta la cazuela como lo hagas generalmente. A mí, este tipo de arroces me gusta condimentarlo con tomillo y pimentón y para darle color, un poco de cúrcuma. 


Rehoga todo, removiendo para que no se queme, y vierte el arroz. Es importante que se dore un poco, hasta que adquiera un  color perlado brillante, así te aseguras que no se pase y coja todo el sabor. Por último, añade el caldo y las habas, y deja cocinar a fuego medio hasta que el caldo esté casi consumido. 
El arroz que yo uso tarda aproximadamente unos 15-18 minutos en cocinar, pero todo depende del tipo que tú utilices y de lo que recomiende el fabricante en la etiqueta.


Puedes acabar de dos maneras: o bien apagas el fuego y tapas la cazuela, dejando reposar unos minutos antes de comer; o bien subes el fuego a tope para formar una costra quemada en el fondo, típica de muchos arroces y paellas  valencianas. 
Yo opté por la primera opción, ya que prefiero un acabado meloso y jugoso.




*Pesa el arroz en un vaso y úsalo de medida para el caldo.